El dato de inflación que realmente mueve los mercados
Cuando sale el dato mensual del IPC, los mercados se mueven. Pero los inversores profesionales no miran solo el titular; miran un dato específico que los medios generalistas suelen mencionar de pasada: la inflación subyacente.
Es la diferencia entre “la inflación bajó al 2,8%” y “la inflación subyacente sigue en el 3,5%”. Para un inversor que entiende la distinción, esos dos datos cuentan historias muy diferentes sobre lo que hará el banco central a continuación.
Tardé un tiempo en entender por qué la inflación subyacente importa más que el IPC general para tomar decisiones de inversión. Cuando lo entendí, cambió cómo interpreto las noticias económicas.
Qué es el IPC general
El IPC (Índice de Precios al Consumo) mide la variación de precios de una cesta representativa de bienes y servicios que compra una familia media. Incluye todo: alimentación, vivienda, transporte, ocio, energía, ropa.
El problema del IPC general es que incluye componentes muy volátiles cuyos precios cambian por razones que poco tienen que ver con la economía subyacente:
- Energía: el precio del petróleo y el gas puede dispararse o hundirse por una guerra, una decisión de la OPEP o un invierno especialmente frío. Eso no refleja la dinámica inflacionaria real de la economía.
- Alimentos frescos: una mala cosecha, una plaga o factores climáticos pueden encarecer los tomates un 30% en un mes. Tampoco refleja la inflación estructural.
Cuando estos componentes volátiles suben mucho, el IPC general sube aunque la economía no esté especialmente caliente. Y cuando bajan, el IPC parece moderarse aunque la inflación estructural siga alta.
Qué es la inflación subyacente
La inflación subyacente excluye del cálculo los componentes más volátiles (principalmente energía y alimentos frescos) para ofrecer una imagen más estable de la tendencia inflacionaria real.
En España e Europa, el dato más seguido es el HICP subyacente (Índice Armonizado de Precios de Consumo excluyendo energía y alimentos). En Estados Unidos, la Fed sigue principalmente el PCE Core (Personal Consumption Expenditures excluyendo energía y alimentos).
La lógica es que la inflación subyacente refleja mejor las presiones inflacionarias estructurales de la economía: si los salarios suben, si los servicios se encarecen, si hay desequilibrios entre oferta y demanda en sectores amplios.
Un ejemplo que lo ilustra perfectamente
En 2022, la invasión de Ucrania disparó los precios del gas y el petróleo. El IPC general en España llegó al 10% en verano de 2022.
Pero la inflación subyacente, que excluía la energía, era significativamente menor, inicialmente en torno al 5-6%. Eso quería decir que gran parte de la inflación era “importada” por los precios energéticos, no estructural de la economía española.
¿Por qué importa? Porque el BCE sabe que subir tipos de interés no va a bajar el precio del gas ruso. Si la inflación fuera casi toda energética, subir tipos agresivamente haría daño a la economía sin resolver el problema real.
Sin embargo, cuando la inflación subyacente también empezó a subir con fuerza (señal de que la inflación energética se estaba trasladando a los salarios y a los servicios generales), el BCE se vio obligado a actuar con más contundencia.
Por qué los bancos centrales miran la inflación subyacente
El mandato del BCE y la Fed es mantener la inflación cerca del 2%. Pero no el IPC general de cualquier mes, sino la inflación estructural y sostenida.
Si un mes el IPC sube al 5% por un pico del petróleo, el banco central sabe que ese dato probablemente se moderará solo cuando los precios del petróleo se normalicen. Subir tipos agresivamente ante un dato puntual podría dañar la economía innecesariamente.
En cambio, si la inflación subyacente lleva 6 meses por encima del 3%, es señal de que hay presiones inflacionarias estructurales que el banco central necesita controlar subiendo tipos.
La regla práctica para inversores: cuando la inflación subyacente está por encima del objetivo del banco central y sigue subiendo, espera más subidas de tipos. Cuando empieza a bajar de forma sostenida hacia el 2%, el banco central tiene margen para bajar tipos o al menos pausar las subidas.
La inflación subyacente y los servicios
Hay una dimensión adicional que los economistas siguen de cerca: la inflación de servicios o “supercore inflation”.
Los precios de los bienes (coches, electrodomésticos, ropa) tienden a normalizarse con el tiempo a medida que los problemas de cadena de suministro se resuelven. Los precios de los servicios (hostelería, salud, educación, alquileres, peluquería) son mucho más “pegajosos”; una vez que suben, es difícil que bajen.
Esto es especialmente relevante porque las economías desarrolladas son principalmente economías de servicios. Si la inflación de servicios se mantiene alta, la inflación subyacente no baja aunque la energía se haya normalizado.
En 2023-2024, este fue exactamente el debate: la inflación energética bajó rápidamente, pero la inflación de servicios se resistía a bajar, manteniendo la inflación subyacente por encima del objetivo del BCE y la Fed durante más tiempo del esperado.
Cómo seguir la inflación subyacente
En Europa:
- Eurostat: publica mensualmente el HICP y el HICP subyacente para la eurozona y cada país miembro.
- INE: publica el IPC general y el subyacente para España mensualmente.
En Estados Unidos:
- BLS (Bureau of Labor Statistics): publica el CPI y el CPI Core.
- BEA (Bureau of Economic Analysis): publica el PCE Core, el favorito de la Fed.
- FRED: tienes todas estas series disponibles gratuitamente.
En TradingView puedes buscar EUCORENERGY para la inflación subyacente de la eurozona o USCPIC para el CPI Core americano. Para más detalle sobre cómo usar estas herramientas, aquí tienes la guía de indicadores macroeconómicos gratuitos.
Qué significa para tus inversiones
La inflación subyacente es uno de los datos más importantes para anticipar qué harán los bancos centrales con los tipos de interés. Y los tipos de interés son el factor macro que más impacta en los mercados financieros.
Inflación subyacente alta y subiendo → banco central sube tipos → presión a la baja en acciones y bonos → bueno para cuentas remuneradas y renta fija a corto plazo.
Inflación subyacente bajando hacia el 2% → banco central puede bajar tipos o pausar subidas → generalmente positivo para acciones y bonos a largo plazo.
Inflación subyacente en el 2% → entorno ideal para los mercados → tipos estables, crecimiento económico sin presiones inflacionarias.
No significa que debas cambiar tu cartera cada vez que sale un dato mensual. El análisis macroeconómico es para tener contexto, no para hacer market timing. Pero entender en qué entorno inflacionario estás ayuda a no entrar en pánico en las correcciones y a tomar mejores decisiones con tu liquidez.
Para el contexto completo sobre inflación y tipos, aquí tienes la guía sobre inflación y tipos de interés para inversores.
En resumen
La inflación subyacente excluye energía y alimentos frescos para medir la tendencia inflacionaria estructural de la economía. Es el dato que más miran los bancos centrales para decidir su política monetaria, y por tanto el que más importa para anticipar los movimientos de los mercados.
Como inversor, no necesitas seguirlo cada mes. Pero saber la diferencia entre IPC general e inflación subyacente te permite interpretar mejor las noticias económicas y entender por qué los mercados reaccionan como reaccionan ante cada dato de inflación.
Referencias
- INE : IPC subyacente España: Publicación mensual del IPC general y subyacente en España.
- Eurostat : HICP: Datos armonizados de inflación para la eurozona.
- BLS : CPI Core (EE.UU.): IPC y CPI Core mensuales de Estados Unidos.
- BEA : PCE Core (EE.UU.): El indicador de inflación favorito de la Fed.
- BCE : Objetivo de inflación: Explicación oficial del objetivo de inflación del BCE y cómo lo mide.